viernes, 30 de enero de 2015

Ojos de papel

Es que, a veces me acuerdo de cosas esporádicas y sonrío.

Como hoy, por ejemplo.


Me acordé de tus pies. Le miré los pies a él y pensé, "como me gustan tus pies". Porqué, es así. Todavía me gustan tus pies. Amo tus pies. Y tu espalda. Y tus dientes. Y la barba.


Rascarte la barba.


Como un pewito. Rascarte la barba y que cierres los ojos, y por un segundo implorarte las pestañas y pensar, "que perfecto que sos".


Y acordarme de tu nariz. Y de tus labios. Como la luna.


Tus labios de medialuna.


Y de las medialunas!


Las medialunas en la cocina de tu casa. Agarrarme una. Agarrarme dos. Verte tomar de la botella. Poner cara de desacuerdo. Reír, por dentro. Y por fuera. Porque tu silueta contra la luz de la heladera me hace reír. No te veo, pero igual me río. Porque se que cuando termines de tomar del botellón de agua con tapa blanca y olor a azufre, me vas a ver sentada sobre la mesada.


Con mi vestido y mi trenza.


Y mis patitas colgando.


Y mi sonrisa.


Y mis piernas. Y mis dedos.


Y mis ojos que te mirán como si fuese la primera vez.


La primera vez que me tocaste. Que me viste y me hiciste sentir grande. Que me miraste y con tan solo una mirada, me hiciste ver una vida distinta. Y unos besos y unos toques que jamás hubiese permitido de otro que no fueses vos.


Me miras y me miras y yo te miro y me resbalo.


Y vos me agarras las manitos frias.


Y me das un beso, y me amas.


Ahí, sobre la mesada de la cocina.


Me agarras con tus dos manos de gigante y me haces chiquita otra vez.


Me haces no querer crecer nunca más.


Y hoy,

Hoy me acuerdo.

Me acuerdo de mi vida antes de todo esto.

De una vida simple.
Una vida con olor a lavanda;
O a tu perfume.
De domingos de pastas
De tus piernas y las mías sobre el sillón
Bajo esa manta que tanto vió sobre sus hilos
Que tantas veces nos vio desnudos
Que tantas veces usaste para taparme las orejas
Y la bombacha
Los pantalones sueltos
Tu calzón a medio remover.

Me acuerdo también del palo borracho en mi jardín

Las flores rosas sobre el pasto
Riéndose de nosotros
Dándonos besos a escondidas de mis viejos
Mi mamá sonriendo entre las cortinas
Y las reposeras de madera sosteniendo el peso de mis rodillas, sobre tu cintura.

Y la oscuridad de verano.

Y la luna patria.
Y las estrellas patagonicas
Y mi vida en los Andes
Esperándote desde los nueve;
Tejiendo sobre el sillón verde
Leyendo libros de Enid Blyton
Pajaritos de papel.

El pelo largo...

Aquellas épocas!
Que no fueron hace tanto,
Nisiquiera unos cuantos calendarios
Lo vieron fallecer.

Mi buso de egresadas

A que tendrá olor ahora
Hace tanto que no me lo vuelvo a poner.

El camino hacia tu casa, esa primera vez.

Sentada sobre tus piernas, pidiéndote ver
A todas esas que viste llegar antes de mi
Pero que nunca se quedaron a tomar el té.
Ni tu aliento con olor a pringles,
Verte preparar el bolso del CASI
La ex novia de tu hermano
(Casualmente, nunca la llegue a querer).

Que rápido que llego el verano,

Ese año, antes de irme
Te acordás? La primera vez?
Fue en tu cama
Yo, vestida de princesa
Asustada
Sin poderlo creer.
Y entraste.
Y yo sonreí y te abrace.
Y entraste, y estuvo todo bien.
Me cuidaste,
Lo merecías.
Ocho meses...
Que paciencia, que mujer...

Y de mi mamá.

El pelo largo
Con olor a cosas ricas
A tierra
A verde
A felicidad;
A mujer.

Mi mamá;

Abrazándome en mi cama,
Escondida entre mis almohadas:
Mi mamá antes de lo último:
Cuando la casa no era una sombra
De mis seis, mis nueve, y mis diez;
Cuando todavía escuchaba sus llaves en la puerta
Sus pasos en zapatos altos,
Su rouge color verde manzana
Las pantuflas,
El color de su piel.

Cuando hicimos la pileta, en el jardín;

Los besos que me diste en la pileta,
Aquella misma
Que mis ojos vieron construir.

Papá en la orilla,

Tomando sol,
Con sus anteojos noventosos
Y su olor a abogado y a francés;
Su armario lleno de misterios
(De condones)
Pantalones,
"Eau de toillete's".
La foto de abuelito Roberto
De fondo ese palo borracho
Que a todos nos vio crecer;
Una lapicera de oro
El cuadro de mamá en el baño,
"Tus ojos como la lluvia"
Le dijo el uruguayo.
Así la convenció de su arte,
Y la hizo renacer.

A veces pienso, en ellos

Antes de verme nacer.
En mi hermana;
Sus ojos verdes
El mar
Su infancia,
Su madre loca,
Su madre mala,
Su madre bruja
Pero su madre:
En fin, la madre de mi hermana
A quien le debo la vida
Porque me dio una hermana
Me dio una amiga
Una musa
Un hada
Una compañera
Un ejemplo de mujer.

Y quién se olvida de Grandpa,

De las primas,
La pileta climatizada
El salmón ahumado
Las frutillas con crema
Twitty
La hija de Ida
Snake and Ladders
El simbolo del Dollar
Las apuestas
El guaraná
Los escalones al sótano
Las colchonetas
El olor a rosas
Las flores
El amor
Granny
El café?

Quien se acuerda de Tam,

Las colas mojadas,
Los sillones y sus almohadones,
Los trajes de baño florales
La casita de los ositos
Nueva Zelanda
Candela
Clementina
Ramón,
Y su mujer?

Hoy me acuerdo de todo,

De ustedes
De mi vida
De esa que fui
Y ya nunca va a volver.

O quizás vuelva

Algún día
Cuando extrañe las flores
El bajo de San Isidro
El bolishopping
La feria hippie bajo la Catedral
Los chicos de la calle
Los malabares
Las historias
Las chicas
El boliche
La noche
Tu piel.

Y te extraño, vida simple

Hoy te extraño
Y te admiro, vida simple
Y te recuerdo
Y pienso en vos
Y en mi vida simple
Y en los viejos tiempos
En los pedazos que quedaron sueltos
Cuando en Diciembre, te volví a ver.

En tus ojos cuando te gustaba, en mi vida simple

Cuando no tenías miedo, y me querías
En mi vida simple
Llena de cuentos y felicidad pausada
En mi vida simple.
Pero en ese entonces, vos me amabas
No me odiabas
Ni me detestabas
Me amabas
Y eso era todo lo que sabías
Que me amabas
Y no pensabas en mi futuro
En mi vida no tan simple
Cuando yo fuese quién soy ahora
Quien te recuerda
Quien te escribe.
Quién fui.
Quién no volverá a ser.


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