sábado, 24 de septiembre de 2011

The Vagina Monologues


Son aproximadamente las tres de la mañana, estoy tirada en la cama, postrada como una pobre invalida a punto de arrancarme la vagina de un portaso y a mis amables , amables vecinos se les ocurre refregarme su alegria de vivir mediante una "pequeña" fiestesita llena de alcohol, musica cachonda de los ochenta y viejos borrachos que no paran de tirar insultos al aire. 
Voy a matarlos, salvajemente. 
Por estas cosas yo a veces me pregunto porque concha Dios me hizo mujer. Una mujer con los ovarios bien puestos, cumpliendo su funcion de limarme las pelotas al punto de querer cometer suicidio penoso; de tirar el gato a la pileta, de raparme la cabeza,  de arrancarme las cejas al mejor modo depiladora rencorosa, de comprarme un hamster y verlo comerse sus propios hijos. Sí, me fui a la mierda. No, no me importa. Dejenme en paz, estoy menstruando.

Me late la cabeza, siento que mi cuerpo tomo la  forma perfecta de un circulo completamente simetrico, y retengo agua como una esponja infeliz. Una esponja gorda, sucia, indispuesta, poco cohertente y a la cual la violencia la llevaria a deborarse hasta a su mejor amigo; no importa lo bueno, lo lindo, lo tierno. Si de mi corre sangre, de ustedes deberia correr tambien. Hombres incluidos.
Y esta gente que la sigue enfiestando, manga de enfermos mentales, no se dan cuenta de que a mi me chorrea la concha? de que estoy al borde de matarlos a tamponasos? de que estoy a punto de vomitar mi propia vagina, ovulos incluidos?
Me retiro a seguir disfrutando de mi agonia, espero que sus vidas sean un toque menos sangrientas que la mia.
Exitos,

La Fraca

PD: Mediante este tipo de textos guarangos dejo en claro que no tengo ningun tipo de esperanza  de casarme algun día. Felicito a las señoritas correctas totalmente frigidas que no hablan de sus partes privadisimas publicamente. Espero que me inviten a sus casamientos, Santas Estrechas! Amen.



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